Sin que me meta aún en la operación de tu negocio día a día. Si necesitas claridad, foco y un plan accionable para los próximos 90 días, empezamos por aquí.
No todos los negocios necesitan lo mismo. Hay un punto de entrada para cada momento.
Sesiones semanales donde analizamos tu negocio, ordenamos prioridades y construimos un plan accionable. Yo pienso contigo, tú ejecutas.
Períodos de 4–8 semanas con mayor implicación: además de sesiones, reviso ejecuciones, doy feedback sobre lo que estás implementando y co-diseñamos acciones concretas.
Implicación profunda y continua. Me meto hasta la cocina de tu negocio: diseñamos y ejecutamos juntos, con KPIs claros, reuniones periódicas y responsabilidad compartida en los resultados.
Muchos empiezan por la mentoría y, cuando hay encaje, evolucionan hacia un modelo más profundo.
No es falta de capacidad. Es falta de perspectiva externa, de alguien que haya estado antes donde tú estás y que no tenga miedo a decirte lo que no quieres oír.
Trabajas muchísimo, hay cosas que avanzan, pero al final del mes no tienes claro si te estás acercando a donde quieres llegar. Un mentor te ayuda a separar lo urgente de lo importante y a construir un horizonte claro.
No por falta de información, sino porque nadie te ha enseñado qué métricas mirar, cuándo una cifra es buena y cuándo es una señal de alarma que estás ignorando.
Los errores que estás a punto de cometer, alguien ya los ha cometido antes. Un mentor no te evita el trabajo duro, pero sí te ahorra los rodeos innecesarios.
Ya has leído libros, cursos, podcasts. El problema no es que no sepas qué hacer en abstracto — es que no tienes claro qué hacer tú, en tu negocio, esta semana. Eso es lo que resuelve la mentoría.
El negocio funciona a un nivel, pero dar el siguiente salto requiere un cambio de sistema. Lo que te ha traído hasta aquí no es lo que te va a llevar al siguiente nivel.
Tu equipo, tu familia, tus amigos — todos tienen un filtro. Un mentor con experiencia real en tu sector y sin interés en quedar bien contigo es uno de los activos más escasos que existen.
Una sesión de mentoría no es una charla informal. Es una hora o hora y media de trabajo enfocado: revisamos lo que ha pasado desde la última vez, analizamos los números que importan, identificamos el cuello de botella más urgente y salimos con acciones concretas para la semana siguiente.
La diferencia con un coach genérico es que yo no te pregunto qué crees que deberías hacer. Te digo lo que yo haría en tu lugar — con argumentos, con datos y asumiendo que eres adulto y puedes manejar una perspectiva directa aunque no sea lo que esperabas escuchar.
No son dos servicios distintos ni dos marcas distintas. Son dos niveles de implicación del mismo enfoque.
| Aspecto | Mentoría 1:1 | Growth Partner |
|---|---|---|
| Tipo de relación | Sesiones de alta intensidad | Relación continua, socio estratégico |
| Implicación | Te guío, tú ejecutas | Diseñamos y ejecutamos juntos |
| Horizonte temporal | Corto plazo — claridad y plan | Medio/largo plazo — sistema de crecimiento |
| Dedicación | Por sesiones (semanal/quincenal) | Presencia constante en tu negocio |
| Métricas | Seguimiento en cada sesión | KPIs compartidos, responsabilidad conjunta |
| Ideal para | Validar ideas, desbloquear cuellos de botella | Escalar un negocio que ya factura y quiere crecer |
En la mentoría te guío: analizamos juntos, yo te doy perspectiva y un plan, tú ejecutas. En el rol de Growth Partner me implico en la ejecución contigo — diseñamos y hacemos juntos, con seguimiento de KPIs y presencia constante en tu negocio. La mentoría es una relación de alta intensidad pero por sesiones; el Growth Partner es una relación continua con compromiso de resultados.
Sí, y de hecho es el camino natural para muchos. La mentoría es la forma más directa de comprobar cómo pienso, qué me preocupa de un negocio y si nuestra forma de trabajar encaja. Los que más han avanzado conmigo han empezado por aquí.
Negocios digitales en funcionamiento: ecommerce, Amazon, Shopify, servicios online, infoproductos, agencias. Si aún estás en fase de idea, probablemente no es el momento. Si ya tienes tracción y necesitas claridad sobre qué hacer a continuación, sí.
La cadencia más habitual es semanal — una hora, mismo día y hora cada semana. Esa constancia es lo que genera momentum real. También hay formato quincenal para quienes necesitan más tiempo entre sesiones para ejecutar.
Te lo digo directamente. No me interesa mantener una relación que no genere valor para ti. La honestidad no es opcional en este tipo de trabajo.
Una sesión es suficiente para saber si esto tiene sentido para ti. Sin compromisos a largo plazo, sin pitch de ventas — trabajo directo desde el minuto uno.
Plazas limitadas · Respuesta en menos de 24h · Sin compromiso de continuidad